Notificaciones
Viene con todoLa campana: lo que el negocio tiene que atender, sin ir a buscarlo.
Es lo que convierte al portal en algo que avisa, en vez de algo que hay que ir a mirar. El punto 6 es el corazón de la ficha.
A — Qué es
1. En una frase
CLAUX avisa solo de lo que el negocio tiene que atender —un cobro vencido, un contrato que caduca, mercancía bajo mínimos, una caja sin cerrar— y retira el aviso cuando el motivo deja de existir.
2. Para quién
Para el dueño y para quien lleva la administración. Es la pieza que más se agradece en negocios donde una sola persona vigila varios frentes a la vez y no puede permitirse recordarlas todas.
3. El problema que resuelve
Los problemas de un negocio pequeño casi nunca son sorpresas: son hechos que se sabían y se olvidaron. El contrato que vencía este mes, el cliente que lleva sesenta días sin pagar, la caja que se quedó abierta el viernes. Ninguno de esos datos falta en el sistema; lo que falta es que alguien los mire el día que tocan. Notificaciones cubre exactamente ese hueco: el portal recorre cada día lo que tiene guardado, compara contra fechas y umbrales, y solo levanta la mano cuando hay algo que decidir. Y como el aviso se retira solo al resolverse el motivo, la bandeja no se convierte en otra lista que mantener.
B — Cómo funciona
4. Qué hace
El aviso nace de un hecho, no de que alguien lo escriba.
- 1Algo pasaUna fecha se acerca, un umbral se cruza o entra una reserva. Nadie lo teclea.
- 2NivelInformativo va a la campana; aviso salta en una tarjeta que se cierra sola; urgente se queda en rojo hasta que se atiende.
- 3Dónde se veCampana en la cabecera, tarjeta arriba a la derecha y la bandeja completa en Notificaciones.
- 4Se resuelve soloCuando el motivo deja de existir —la factura se cobra—, el aviso se archiva sin que nadie lo cierre.
- 5Se limpia solaLo leído y lo archivado de hace más de tres meses desaparece: la bandeja no crece para siempre.
Se generan solos. Cada madrugada el portal revisa vencimientos, umbrales y fechas de todos los módulos contratados; otros avisos saltan en el momento —una reserva que entra, un pago confirmado—. El repertorio no es genérico: son 45 tipos de aviso repartidos en diez áreas, y el peso está donde está el dinero —la docena de finanzas (cobros y pagos por vencer o vencidos, facturas de borrador estancadas, ofertas por caducar, la caja sin cerrar o sin contabilizar), ocho de reservas, siete de la propia suscripción, seis de personal (contratos que vencen, la nómina del mes sin hacer), y los de existencias, servicios, clientes y proveedores, catálogo y equipo—. Tres niveles, según lo que pueda esperar. Informativo espera en la campana; aviso salta en una tarjeta arriba a la derecha que se cierra sola; urgente es rojo, no se va solo y vuelve a aparecer hasta que se atienda. Los vencimientos escalan. A treinta, quince y cinco días es un aviso; el último día y ya vencido, urgente. Cada escalón es un aviso distinto y no se repite: la revisión de la madrugada siguiente reconoce el que ya existe en vez de apilar otro igual, de modo que una factura que tarda un mes en cobrarse produce cuatro avisos, no treinta.
Los umbrales están fijados donde dejan de ser normales. Una caja lleva más de dieciocho horas abierta y ya no es una jornada larga, es un olvido; una reserva sin responder más de doce horas es una respuesta que el cliente no está recibiendo; a partir del día 25 se espera tener hecha la nómina del mes; un dossier publicado hace más de 45 días enseña unos números que conviene refrescar. Se resuelve solo. Cuando la factura se cobra o el contrato se renueva, el aviso se archiva sin que nadie lo cierre. Bandeja del negocio, no de cada persona. Lo que uno marca como leído lo ven todos: la bandeja es la cola de trabajo del negocio. Se puede elegir qué se avisa. En Preferencias se activa o desactiva cada tipo y se puede subir o bajar su nivel, si para este negocio en concreto algo pesa más o menos de lo que pesa por defecto. La lista solo enseña los avisos que de verdad pueden llegar: ofrecer el interruptor de uno que nunca se dispara sería mentir. Se limpia sola. Lo leído y lo archivado de más de tres meses desaparece.
5. Principios de funcionamiento
- Solo avisa de lo que el negocio tiene contratado. Cada tipo de aviso pertenece a un módulo; sin el módulo, el aviso no se genera. No hay avisos de mercancía en un negocio sin inventario.
- El aviso vive mientras vive el motivo. No se «cierra»: se resuelve. Cerrar a mano lo que sigue pendiente sería una forma de perderlo.
- La urgencia se gradúa, no se declara. Un cobro a treinta días y uno vencido no son el mismo aviso; si todo fuera urgente, nada lo sería.
- Es interno, no sale del portal. Estos avisos son del negocio para el negocio: no se envían por correo ni llegan al cliente final. Lo único que CLAUX manda por correo es lo relativo a la propia suscripción.
- La bandeja no puede mentir. Cada revisión no se limita a crear avisos nuevos: comprueba también qué sigue cumpliendo la condición hoy, y archiva lo que ya no. Un aviso que se queda encendido después de resuelto enseña al dueño a ignorar la campana entera, y a partir de ahí el módulo no sirve para nada.
- Reservas y Citas se avisan por separado. Son dos módulos que se venden aparte y casi nunca coinciden en el mismo negocio; juntarlos en una sola categoría obligaría a una peluquería a filtrar por una palabra que no usa.
6. Cómo se conecta
Detalle
Notificaciones no tiene datos propios: vive de lo que los demás módulos guardan. Cada módulo contratado le añade su repertorio de avisos.
Le avisan
Funciona sin haber contratado nada —los avisos de la propia suscripción a CLAUX llegan siempre—, y crece con cada módulo que se activa. La relación es literal: cada tipo de aviso declara de qué módulo depende, y el que no se tiene contratado no se genera nunca, ni siquiera oculto. Unos pocos avisos aceptan varios módulos, en el sentido de que basta con tener uno: el resumen del día sirve igual al negocio que lleva Reservas que al que lleva Citas. Por eso activar un módulo nuevo no exige configurar nada aquí —su repertorio de avisos aparece solo— y darlo de baja tampoco deja avisos huérfanos.
Funciona desde el primer día, sin contratar nada
Y cada módulo contratado le añade sus avisos
7. Cómo se usa (primeros pasos)
- La campana de la cabecera lleva la cuenta de lo que hay sin leer.
- Notificaciones abre la bandeja completa, con el detalle de cada aviso y el enlace al sitio donde se resuelve.
- En Preferencias se decide qué se avisa y qué no. Conviene revisarlas una vez al principio y no volver a tocarlas.
- La rutina es la misma que la del Dashboard: mirar la campana por la mañana y atender de arriba abajo.